viernes, 22 de junio de 2007

Lo que entra por una oreja, sale por la otra

Pablo: Quiero comprarme un chullo, pero de esos que no tienen orejas.

Vane: No te preocupes, en el mercado al que estamos yendo fijo hay orejas.

Vanessa confirmando lo que alguna vez enunció sobre si misma: "Mi cerebro va más rápido que mi boca".

1 comentario:

Peque dijo...

Creo que es al revés...la boca de Vane va más rápido que su cerebro!