Pablo: Quiero comprarme un chullo, pero de esos que no tienen orejas.
Vane: No te preocupes, en el mercado al que estamos yendo fijo hay orejas.
Vanessa confirmando lo que alguna vez enunció sobre si misma: "Mi cerebro va más rápido que mi boca".
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Creo que es al revés...la boca de Vane va más rápido que su cerebro!
Publicar un comentario